Este tipo de collage surge con la incorporación de tecnologías digitales, ampliando las posibilidades de intervención, superposición y manipulación de la imagen. Heredero del gesto fragmentario de las vanguardias artísticas, esta técnica traslada la exploración visual al entorno virtual, donde la figura se vuelve flexible, mutable y abierta a múltiples combinaciones.
En mi labor, realizo composiciones de collage digital en Photoshop, alcanzando un proceso por capas, donde imágenes, símbolos y elementos visuales se conectan entre sí en un espacio de constante transformación. La tecnología permite intervenir la imagen con mayor precisión, alterar escalas o realizar transparencias, pudiendo construir narrativas visuales que integran lo arquetípico, lo imaginario y lo contemporáneo. Cada pieza se configura como un campo de ensayo donde el control y la intuición conviven.
Desde el ángulo terapéutico, el collage digital ofrece un entorno seguro y versátil para la exploración emocional y simbólica. Su carácter flexible permite ensayar identidades, reorganizar narrativas internas y visualizar estados emocionales de forma no lineal. Al no estar limitado por la materia física, facilita procesos de prueba, ajuste y resignificación, acompañando la elaboración de experiencias internas desde la imagen y el símbolo.